Seis ideas para re-enamorar al otro el día de la boda

Alea iacta est. La suerte está echada.

Os casáis. Quedan días para vuestra boda y todo está cerrado: tenéis ropa que poneros, sitio en el que celebrarlo, lugar en el que compartirlo con familia y amigos, flores, decoración, dj, fotomatón y hasta habéis convencido a dos gorriones para que lleven el velo de la novia.

El fondo está. La forma está. Pero hay veces que tanta organización, tantos frentes abiertos y tantas cosas en la cabeza nublan, en estos días previos, lo esencial: que os habéis elegido el uno al otro para el resto de vuestras vidas.

Os queréis. Los dos lo sabéis. Si no… ¿por qué ibas a estar tú paseando a tu suegra para que vea el vestido? ¿O tú, probándote un traje, o incluso un chaqué, cuando preferirías ir en vaqueros y con tu camiseta de Heisenberg?

Exacto.

Por él.

Por ella.

Porque os queréis.

Mucho.

Para que esta idea no se pierda en la vorágine, la noche anterior al enlace puede ser un buen momento para tener un detalle con tu pareja.

Como buena procrastinadora, te sugiero que dediques un tiempo a prepararlo; las escapadas furtivas por la noche a casa de quien corresponda son muy románticas, pero no os olvidéis de que el día siguiente va a ser muy largo (aunque vaya a pasar volando), y levantaros descansados es un gran favor que deberíais haceros.

Pero no sólo de noches vive el hombre. También podéis preparar algo para la misma mañana, antes, durante o después de la boda. Lo fundamental es que pienses en tu pareja, en lo que le gusta, y busques la forma de hacerle sentir bien. Al fin y al cabo se trata de recordarle que sois vosotros.

Si tienes la mente atribulada por vajillas, manteles, cómo reaccionarán esas dos personas que se odian y van a coincidir en vuestra fiesta… o necesitas inspirarte, aquí tienes seis ideas:

Escríbele una carta

Siéntate, piensa en él o en ella, pon vuestra canción (o cualquiera que te recuerde momentos bonitos o importantes juntos), echa un ojo a vuestras fotos…

Crea un entorno que facilite decirle lo importante que es para ti, cuánto te gusta su sonrisa o que supiste que querías estar siempre a su lado aquel día que se comió sonriendo el guiso de caracoles de tu abuela aunque tú sabías que se estaba muriendo del asco.

Sincérate. Dile cosas que no le suelas decir, ponte sentimental… Y sobre todo, que no te eche para atrás pensar que no te va a salir bien. Tu pareja sabe que no eres Bècquer. Y no tienes que serlo. Se trata de que seas tú, que, por si no te acuerdas, eres la persona que ha elegido para compartir sus días.

Por cierto, cuando digo “carta”, quiero decir “carta”. Papel y boli. A mano. Imprescindible.

Un vistazo a vuestros mejores momentos

Si ni por esas te ves pluma en mano, puedes pasar a un plano más visual: seleccionar algunas de esas fotografías inspiradoras de las que hablaba antes, imprimirlas y dejárselas entre la ropa con unas palabras menos complicadas; o puedes incluso hacer una pequeña yincana para que las encuentre por la casa.Tendrás que dedicarle un poquito de tiempo a preparar las pistas y el recorrido, pero puede ser tan sencillo o complejo como tú quieras.

Declárale tu amor a los cuatro vientos

Hay un sinfín de espacios en los que publicar tu amor sin tener que subirte a un puente de la M-30 y pintar con espray “Io e te tres metri sopra il cielo”.

Escena de “A tres metros sobre el cielo”

Seguro que sabes qué emisora de radio escucha, y seguro que hay una manera de que vuestro amor encaje en el formato del programa que sigue. Si aceptan llamadas de oyentes, comunícate con ellos con antelación suficiente por mail o redes sociales y pregunta si puedes contar vuestra historia o darle una sorpresa. También puedes pedir que le dediquen una canción, que le digan al mundo entero lo especial que es… A todos nos gusta formar parte de algo bonito, así que seguro que harán todo lo posible por echarte una mano y que triunfe el amor.

En el caso de que, por lo que sea, no consigas (o no quieras) lanzar tu mensaje a través de las ondas, prueba a grabarle un mensaje de audio y házselo llegar al conductor del coche en el que vaya para que lo pueda reproducir durante el trayecto.

Busca alianzas

Otra opción es que le pidas ayuda a vuestros amigos más íntimos para que le den un mensaje de tu parte. Compra tantas cartulinas como palabras tenga tu texto y pídeles que se coloquen en un lugar estratégico y seguro, que tu pareja pueda ver de camino al sitio en el que vais a celebrar el enlace. Por cuestiones evidentes, el mensaje debe ser conciso; y las personas que lo sostengan tienen que ser reconocibles para el sorprendido.

Imagen de El blog de Maria José

Quien vaya de acompañante en el coche puede avisar de cuándo salen de casa y dirigir la atención del novio, o la novia, hacia el exterior cuando sea oportuno.

Ojo, coloca a la gente en una zona de paso obligada para el coche. La ley de Murphy dice que si tienes a una fila de personas sosteniendo carteles a lo largo de la Gran Vía, el paso del coche coincidirá con una manifestación que lo desviará hacia los bulevares. Y viceversa, claro.

Es preferible ponerlo a 10 metros de la casa, de la iglesia o del juzgado, que arriesgarte a que el mensaje no llegue al destinatario (y tener a vuestros amigos desperdigados por la ciudad).

Que suene la música

Si algo me ha enseñado Love Actually (esto es sólo una forma de hablar, me ha enseñado muchísimas cosas), es que no hay nada que supere a un grupo de músicos camuflados entre los invitados al ritmo de All you need is love.

Seguramente no puedas conseguir a un crack del panorama musical para que os cante, pero hay miles de grupos apañados que pueden prestarte sus servicios. La canción tampoco tiene por qué ser de los Beatles, pero no nos engañemos, no hay casi nada que supere a los Beatles.

Brinda por primera vez con tu espos@

Ahora que sois marido y mujer (o marido y marido, o mujer y mujer) vais a ir juntos hasta el lugar del convite. Prepara una botella de champán fría, dos copas y dos servilletas (por lo que pueda pasar) y haced vuestro primer brindis juntos en el coche.

Por supuesto, esto varía en función de vuestros gustos: si sois más de vino, de cerveza o incluso de refresco. Lo importante es que compartáis algo que os apetezca (y a ser posible, que no manche demasiado), que disfrutéis, y que esta nueva etapa de vuestra vida empiece con la felicidad y la complicidad que vuestro matrimonio merece.

Copas de aliensatemelastnight

Los pequeños detalles marcan la diferencia… Así que ponte manos a la obra y demuéstrale por qué te eligió a ti entre millones de personas.